Un grupo de personas con una gran vocación de servicio a la comunidad,
tuvieron el sueño de crear una institución orientada al beneficio integral de la familia,
que fuera el puente entre las organizaciones y personas con deseos de ayudar a los necesitados.
Fundación Don Juan Navarrete y Guerrero I.A.P nace con la creación del
Centro de Formación Integral Familiar (CIF) San Juan Diego en 1998;
con la finalidad de ser una familias en situación de pobreza extrema,
orientando nuestros esfuerzos no sólo a llevarles bienes y satisfactores,
sino enseñarles a que ellos mismos sean quienes se los provean,
mediante la capacitación adecuada para lograrlo.
“Enseñar a pescar, no sólo regalar el pescado”
“Apoyar a la familia más necesitada, para que ésta sea un espacio de crecimiento y desarrollo, que le permita a cada uno de sus miembros, vivir su dignidad humana, contribuyendo así, en la construcción de una mejor sociedad”.
“Contar con un sistema operativo exitoso y replicable, que permita la transformación de las comunidades en pobreza, por medio de la participación y compromiso de sus integrantes”
"Contribuir en el desarrollo físico de la población atendida, mediante acciones que promuevan la calidad nutricional de personas en situación de pobreza y vulnerabilidad social de las comunidades donde Fundación Don Juan Navarrete y Guerrero I.A.P. interviene".
"Promover y fortalecer acciones preventivas y de intervención en el área de salud física y mental, especialmente población infantil y en sus familias".
"Favorecer el desarrollo integral de niñas, niños, adolescentes y sus familias a través de su participación activa en Programas de Cultura, Valores, Deporte, Desarrollo Humano y Educativo".
“Contribuir en el desarrollo de habilidades en personas con deseos de superación, fomentando en ellos la confianza y el conocimiento, para lograr mejorar su nivel de vida, obtener un buen empleo y ser autosuficientes”
La Fundación debe ser parte clave del proyecto de vida de la persona que colabora.
Entendida como la actitud que permite estar atento y sensible a aquellas personas que viven situaciones que nuestra organización tiene la oportunidad y responsabilidad de atender.
Valor que debe de abrazar actitudes y actos honestos y transparantes, sencillos y de respeto en todos los asuntos relacionados con la organización.
Traducida en un estilo de vida institucional que permita disfrutar los pequeños y grandes logros, descubirendo en cada área de oportunidad la alternativa para ser mejores.
Disposición constante y efectiva de personal, cuerpo de voluntariado, patronos, consejeros y colaboradores que posibiliten unir capital de conocimiento, exeriencia yrecta intención de servicio en la búsqueda de la misión institucional.
Reflejado en relaciones humanas de igualdad, respeto y amabilidad, reconociendo en ello elementos que facilitan que la calidad de vida de los seres humanos sea mejor.